Yo no quiero “la parejita”

Llevas años de enamorados, novios y te preguntan ¿y para cuando la boda? Te casas… y ahora, ¿para cuando los hijos? Tienes tu primer hijo y después… ¿para cuando la parejita? Y aún así la gente sigue sin estar conforme. 

Les cuento que ser papás adolescentes no cambia la regla… igual preguntan y preguntan y salen comentarios como: “Gabriel necesita con quien jugar”, “después les va a dar flojera”, “de una vez, está mal que se lleven tanto tiempo” y uff… más cosas! 

Sinceramente, ¿la gente cree que es fácil no? Nosotros acá organizándonos económicamente recién, haciendo la tesis aún, aprendiendo a ser pareja, a criar y a organizar nuestra vida en general… ¿y ya otro? 

No. Y por lo menos en unos años más no. Queremos ser papás de uno por un tiempo más. Y no podemos tampoco. El bolsillo, la paciencia y siendo crudos… el tiempo no nos da. Ser papás siendo chibolos cuesta mucho trabajo, mucha adaptación y también mucho sacrificio. Nos la hemos pasado aplazando muchas cosas y estamos aprendiendo a ser pareja, a ser profesionales y a madurar en todo aspecto a la vez. 

No queremos por ahora compartir nuestra cama con alguien más que no sea Gabriel, ni tampoco perder el sueño que tanto nos ha costado recuperar de a pocos.

Quiero ser más profesional, hacer mi tesis y terminar un diplomado, una maestría o un curso adicional y no tener que dar de lactar al mismo tiempo. Quiero poder cumplir metas a corto plazo y entregarle mucho más a Gabriel en tiempo. 

Siempre he dicho que muchas veces un hijo no se planea, y sigo pensando lo mismo, pero sí se pueden retrasar los tiempos. Y quiero eso. Sin importar la diferencia de edad y sin ponerme a pensar de dónde voy a sacar energías en la época que decidamos. 

Quiero aprovechar y disfrutar del hoy tal cual está, así de imperfectamente perfecto, de caótico y adaptativo. Quiero vivir este aprendizaje tal y como es. Y por ahora, es sin tener “la parejita” 

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