Cuando mamá también llora

Hola, niño guiande!

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Últimamente hemos tenido días de locos. Hemos ido a ver a papá pocos días, hemos regresado. Hemos ido al nido y no te gustaba que me fuera. Estoy llevando TRES cursos en la universidad (Sí, TRES en verano). Tu horario de dormir ha variado y ya no quieres acostarte temprano. Nos despedimos del pañal y saludamos a las corridas, a las dobles mudas, a la limpieza con periódico, papel, toallitas y todo lo que nos ayudó a no tener malos olores. (pof!)

Mamá se ha estresado mucho, ha gritado más de lo que debía y se ha alterado cuando no tuvo paciencia. Mamá se equivoca, y mucho. Debo contarte hoy, que mamá también llora (y bien que lo sabes) y se asusta por las noches, a veces a propósito, para dormir abrazadita de ti.

Mamá se equivoca a diario… patalea y sabe que NO ESTÁ BIEN porque justo te corrige sobre eso. Mamá quiere ser tu ejemplo pero muchas veces no lo es. Mamá extraña también a papá y quiere que estemos juntos y poder abrazarlo cada vez que se asusta. Mamá te llora a ti cuando ya no puede más. Llora en la ducha, llora contigo y te cuenta qué le está pasando.

Mamá se pone de mal humor con solo pensar todo lo que tiene que hacer y en las noches se asusta en su cama porque sabe que no lo está haciendo bien. Se asusta de haberte asustado y no quiere ser alguien diferente. Y así, otros días seguidos le pasa lo mismo. Mamá reza mucho. Reza contigo para que te portes bien y para que tu amigo Jesucito (que es niño como tú) le regale más y más paciencia, que la pierde cada vez más seguido.

Mamá también quiere vacaciones. Quiere playa y quiere jugar. Mamá también quiere que le rasquen la espaldita para dormir, que le hagan piojito y quiere abrazos cuando los necesita.

Mamá también quiere a su mamá siempre, como tú.

Mamá necesita disculparse contigo por todo lo menciono anteriormente. Por todas esas veces que no está para ti al 1000% y que se olvida que es mamá para seguir siendo niña. Mamá quiere que sepas que mereces aún más de ese porcentaje porque eres un niño lindo, inteligente, bueno y tu crianza merece ser la mejor. Mamá quiere disculparse por las veces que quiere estar sola y necesita su espacio para no tener que gritar y pensar las cosas dos veces.

Mamá quiere agradecerte por lo mucho que la amas. Quiere agradecerte porque aún sin saber qué pasa la perdonas por llorar, por alzar la voz en lugar de abrazarte para calmarte. Quiere agradecerte por abrazarme esas veces que solo eso es necesario.

Mamá quiere que sepas que aunque las cosas sean complicadas, a la vez son las más re confortables. Las que más me llenan de vida, de fe, de punche y de amor por ti y por mí misma.

Quiero que sepas, Gabriel, que eres la meta más difícil que me trazó la vida y la responsabilidad más grande que me dio Dios. Pero a la vez, eres mi anhelo más bonito y la cabeza de todas mis metas futuras. Y definitivamente, el regalo más bonito del mundo.

ghh

Te ama,

Tu mamá.

HOLA CALCONQUILLOS!

Es cierto que el tema del pañal es toda una odisea. Te asusta, te arriesgas y desespera completamente. Creo que eso de la edad es relativo. Las personas con sus siempre oportunos comentarios opinan sobre lo grande que está tu hijo o incluso lo que pequeño que está para sacarle el pañal.. Pero en fin, tú eres la mamá y eres quien decide si tu hijo está listo para darle la bienvenida a sus visitas al baño. Yo también me puse a leer miles de post de todas las mami bloggers que posteaban acerca de la quitada del pañal. Hable con la psicóloga del nido y leí otros tantos comentarios de otros especialistas y casi todos coinciden en las mismas alertas que nos hacen saber que ha llegado la hora (ojo que no tienen que cumplirse con todas):

– Se esconde para hacer popó.

– Te avisa cuando se hizo.

– Le pica el pañal.

– Avisa cuando está haciendo.

– Sube las escaleras con facilidad y dominio de sus piernas.

– Le da curiosidad cuando tú o alguien de casa va al baño.

– Habla varias palabras que te permite entenderlo.

– Obedece indicaciones.

Es cierto que cada niño tiene su tiempo. Mi mamá me contó que me quitó el pañal y nunca más tuvo problemas y dejé de usar al poco tiempo el de la noche. Hay niños que demoran mucho. Todo se basa en la madurez del niño y creo yo, en la confianza que tenga contigo, su papá y las personas que están más tiempo con tu bebé.

Mi decisión comenzó cuando salí de vacaciones en diciembre pero oficialmente decidimos decirle adiós al pañal a fines de año. Debo confesar que el verano pasado Gabriel se quejaba mucho de que le picaba el pañal y sudaba un montón por el calor e intenté quitárselo a su año y tres meses (ILUSA, MAMÁ!)

Pero este verano lo vi más preparado y dispuesto a colaborar. Habla mucho más y le pregunté si quería decirle adiós al pañal. (OJO: mi práctica aplica más a mamis con bebés hombres, jijiji)

Como él tiene primos mayores, se la pasaba diciendo que él era un niño grande (ya no un bebé), así que de ahí arranque. Conversamos que los niños grandes ya no usan pañal y que yo confiaba en que él podría dejarlo como un niño grande. Me dijo que ya, y que el pañal pica, así que ayos!

Luego, fuimos a comprar juntos sus calzoncillos, le expliqué para que servían e hice que los tocara. Su rueda también la eligió él y con su papá le explicamos cómo servía.

Gabriel eligió uno de mickey y el pato Donald luego de interminables dudas con otro de George Pig. Lo encontré en Sodimac.

Otra cosa que yo hice fue tener a la mano muchos vasos de plástico. Blancos o de colores.

A veces los bebés están muy entretenidos en sus juegos y les molesta ir al baño, así que esto es más fácil.. Sobretodo al comienzo cuando prácticamente tú eres quien calcula el tiempo que ha ido o no al baño. Y sobretodo, es el mejor aliado por las mañanita que a uno mismo le da frío pararse al baño.. El vaso hace que se pare nada más en su cama, haga pila, e incluso se vuelva a acostar.

Otra cosita que utilicé para incentivarlo fueron stickers de colores. Cada vez que avisaba le regalaba uno y a su tío Licoté se le ocurrió uno de los primeros días hacerle una tabla en papel de cuántos tenía pegados y así ver sus logros. Es súper importante que toda la familia colabore en el proceso, ya que así hace más motivadora la cuestión.

Lo que también nos ayudó fue tener equipamento (jaja) en todos los lugares que íbamos. En mi casa, en la casa de sus abuelos, en la casa de mis tíos, que siempre vamos, siempre había un bacín o una rueda. Tenía miedo que Gabriel confunda todo, pero le expliqué (y es consciente) que estábamos en otro lugar y ahí también tendría dónde ocuparse.

Algunos contratiempos:

Fuera de las veces que se les escapó, que lavamos infinitos calzoncillos y limpiamos desastres… Tuvimos otros problemas que particularmente me estresaban y no colaboraban con darme paciencia.

Es cierto que debes motivar a tu bebé, celebrar sus logros y aplaudirlo. Creo que yo lo hice mucho. Cuando Gabriel me pedía o hacía iba corriendo y lo aceleraba mucho por llegar al baño por miedo a que se les escape. TREMENDO ERROR. Esto generó que Gabriel se pusiera algo nervioso. A los días que me di cuenta de esto (bueno, mi mamá me lo dijo), conversé con él y le dije que todo con tranquilidad. Así que ahora vamos despacio sin desesperarse y mi chancho campeón espera hasta llegar al inodoro. (ENTONCES: No se aloquen, que los alocan a ellos!)

Otro gran problema fue que tuvimos muchos cambios. Viajamos mucho a ver a papá por fines de semana, regresábamos a Lima, en el nido eran nuevas profesoras por taller de verano, entonces Gabriel no se sentía en plena confianza. El chiste es que haya coherencia entre las personas que lo ven en un lugar u otro y que todos colaboren con el proceso. Luego de un tiempito se dieron cuenta que Gabriel no avisaba pichi o caca pero decía mamá cada vez que quería hacer. Aquí también hablé con él y antes de dormirse le hacía recordar que su miss también podía ayudarlo a ir al baño.

Pero lo más feo, fue que me dijeran.. “pero ahora ponle pañal, para salir.. no se vaya a hacer” GRAVE ERROR Y FULL FRUSTRACIÓN. Una vez que decides quitarle el pañal NO HAY MARCHA ATRÁS. No puede ganarte la pereza y decir un día sí un día no. Eso solo confunde a los niños y pueden creer que es un juego y algo esporádico. Todo lo que has logrado se va al tacho de basura junto a todos los pañales anteriores! No dejes que nadie quiebre tu decisión. Para mí fue estresante porque no sentía nada de apoyo, pero no me rendí!

Como todo en esta vida caótica pero hermosa.. NECESITAMOS PACIENCIA. Suena fácil decirlo, pero difícil practicarlo. Pero es así, paciencia paciencia y mil veces paciencia. Todo el amor del mundo para tus hijos que son cambios que su cuerpo experimenta y es igual de difícil como lo es para nosotros.

Puedo decir que Gabrielito, a sus 2 años y 3 meses le dijo adiós al pañal y dio bienvenida a sus calconquillos!!!!

Suerte!

Milly